Argentina: Altas tasas de interés y el deterioro de la cartera crediticia

Argentina: Altas tasas de interés y el deterioro de la cartera crediticia

Por Jonathan Toto de Cislo - La estrepitosa derrota del Gobierno en las elecciones primarias del pasado 11 de agosto golpeó con fuerza a los mercados. La cotización del dólar para el público escaló a $57,30, una devaluación de 20% respecto del viernes 9 de agosto.

Los bonos de la deuda pública sufrieron caídas de hasta 20%, lo que hizo trepar el riesgo país hasta los 1900 puntos básicos. Las empresas que cotizan en Bolsa sintieron el golpe y el índice Merval sufrió una baja más de 40%, mientras que los papeles de empresas argentinas que cotizan en Wall Street se derrumbaron hasta 59%, una descapitalización histórica que sufrieron principalmente bancos y empresas de servicios regulados. Para frenar al dólar en medio de la ola de rumores, el Banco Central una de las medidas que tomó fue subir la tasa de referencia 12 puntos, a 74,78% anual.

El incremento en las tasas de interés de referencia fijadas por el Banco Central para intentar contener las presiones cambiarias y financieras se traslada a los costos de financiamiento de los segmentos más vulnerables. Forzados a recurrir al endeudamiento para amortiguar el deterioro en sus condiciones de vida, las familias que solicitan créditos personales enfrentan costos financieros totales (CFT) que pueden llegar a superar el 200 por ciento anual en el sistema bancario tradicional. Las cifras se multiplican cuando los préstamos personales se solicitan a través de las FINTECH, donde el CFT puede trepar a 817%  anual.

El último Informe de Estabilidad Financiera del BCRA describe la evolución del endeudamiento por estratos de ingreso entre mediados de 2016 y fines de 2018, previo al tembladeral financiero desatado tras la contundente derrota del gobierno en las PASO. El reporte oficial reconoce que “la calidad de la cartera crediticia del sistema comenzó a deteriorarse (partiendo de niveles históricamente bajos) desde fines de 2017” e indica que la “tendencia se acentuó desde mediados de 2018, en el marco de la fase recesiva que atraviesa la economía argentina y de la importante caída real del crédito al sector privado”.

Tal deterioro invita a redoblar los esfuerzos desde el sector de cobranzas, desde donde se deberá mejorar los resultados con cartera crediticia compleja.